Besos de café con leche

2 Jun

(Escrito el 30/05/2006)

Desde que era chiquita, quería probar el café. “Es para que tomen los grandes” me decían.

Yo pensaba que ya era grande. Entonces no entendía. ¿Porqué no podía tomar cafe?

A duras penas comprendía que el vino y la cerveza estaban fuera de mi alcance, porque tenían alcohol.

Tampoco estaba segura de lo que significaba tomar una bebida alcohólica, pero sonaba a una prohibición razonable.

Pero yo tenía una fascinación con el café. Me rehusaba a dejar que las cosas queden así.

Pasaron unos cuantos años y llegó el gran día. Me senté. Me acerqué a la taza. Con media cara adentro, respiré lo más fuerte que pude.

Me advirtieron que podía tener un sabor amargo, que le ponga azucar y un chorrito de leche. Pero no. No podía ensuciarlo. Sería faltarle el respeto.

Me quemé y no me importó. Tomé un sorbo muy grande. Demasiado grande.

¡Qué dececpión! Sentí un escalofrío desde la cabeza hasta los pies. ¿Cómo podía ser que el sabor fuera tan horrible? No tenía sentido.

No era posible que haya esperado tanto tiempo para probar la bebida mas asquerosa del mundo. Pero era irreversible. No había vuelta atrás.

Lo peor de todo era la decepción. Era la primera reunión familiar en donde me dejaron sentarme en la mesa de los grandes. Si eso era ser adulto, no quería imaginar el futuro.

Pasó mucho tiempo hasta que el café se convirtió en mi mejor amigo. En el primer año de la secundaria decidí que era momento de revancha.

Lo primero que hice, fue agarrar dos sobrecitos de azucar. Tenía miedo de que uno solo no me alcanzara. También pedí una jarrita de leche.

La chica me trajo el café a la mesa y esperé a que se fuera para estar a solas con la taza. La miré con cara de “vos no me vas a ganar a mí”. Mezclé bien el azúcar y la leche. Hasta me pareció oportuno hacer sonar la cucharita contra el plato.

Cuando terminé, tuve la sensación de haber recibido mi primer beso. Es cierto, nadie me había besado hasta ahora. Pero eso no me importaba. Después de todo, ya sabía que los mejores besos tienen sabor a café con leche.

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4 Responses to “Besos de café con leche”

  1. Noelia September 16, 2011 at 9:32 pm #

    Me encantó!!!!!

  2. Tatiana October 9, 2011 at 1:41 am #

    Random, muy buenoo! Me gusta mucho todo lo que escribís, está todo plagado de sinceridad, realmente me encanta. Y te sigo en twitter! no me puedo divertir más con las cosas que ponés, muy ocurrente. Gracias por hacerme reir tantoo

  3. Tatiana October 9, 2011 at 1:42 am #

    PD: Con esta historia me sentí MUY identificada, y ahora no me puedo despegar del café! Excelente comparación

    • alatardecontostadas October 9, 2011 at 9:45 pm #

      Gracias Tatiana! Me alegra muchísimo hacerte reír y haberte conmovido con la historia. Te mando un beso enorme. Ran =)

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